Mantenimiento web: que no se quede obsoleta en silencio
Una web que no se toca en meses acumula riesgos: plugins desactualizados, textos que ya no son ciertos, formularios rotos y peor posicionamiento.
El problema habitual
Nadie tiene “dueño” de la web internamente, o el que la hizo ya no está. Cuando falla algo, el negocio depende de parches rápidos.
Sin un mínimo de revisiones, perdéis conversiones sin notarlo: velocidad, enlaces rotos, datos de contacto desactualizados.
Cómo lo abordamos
Planes de mantenimiento con alcance explícito: actualizaciones, copias, monitorización básica y horas para pequeñas mejoras o contenidos.
Prioridad en estabilidad y tiempo de carga. Os decimos con claridad qué es incidencia y qué es evolutivo.
Proceso orientativo
- 1
Diagnóstico inicial
Estado del sitio, riesgos y prioridades en 1–2 semanas.
- 2
Plan acordado
Frecuencia de revisiones y canales de soporte.
- 3
Ejecución recurrente
Actualizaciones, backups y registro de cambios.
- 4
Mejora continua
Pequeños ajustes de UX o SEO según datos reales.
Casos y referencias
Proyectos reales en los que hemos aplicado criterios parecidos. Cada sector tiene matices; lo importante es el enfoque: claridad, confianza y resultados medibles.
¿Encaja con tu proyecto?
Cuéntanos en qué punto estáis: nueva web, cambio de plataforma o mejora de lo que ya tenéis. Respondemos con propuesta clara y sin letra pequeña.
Pedir presupuesto